“Pegarse un Piano” en Chile
No esperaba que en mi viaje de negocios a Chile este noviembre tuviera la oportunidad de elevarme tres veces al aire. Iba con una agenda llenísima de citas de trabajo y ningún equipo de vuelo y solamente disponía de un número de teléfono de un piloto chileno (Germán) que había contactado a través de la página www.alasdeltachile.cl. El domingo del segundo fin de semana por fin quedé en “ver volar” y un compañero de Germán me recogió del hotel para ir a Batuco, una zona de escuela con un amplio campo de aterrizaje, un contenedor metálico como pequeña sede y una ladera de 300m.
Primero probamos un ala delta antigua de un piloto que pensaba retomar el vuelo en la zona de escuela y en menos de lo que pensaba tenía un arnés puesto y me veía correr hacía abajo, levantándome al aire unos metrillos con una ala delta del año 1982. Hacer un gran vuelo como éste en Chile lo llaman “pegarse un piano” lo que significa algo como ver suelo nada más despegar, jajaja... pero por lo menos había volado?!?! Luego subimos para ayudar a Christian a salir con un biplaza con un cliente suyo, despegando desde la rampa a 300m por encima del aterrizaje. El viento entraba perfecto y con fuerza y los dos salieron a volar sin problemas y mantenerse en la ladera era fácil. Con pesar bajé el coche y cuando por fin aterrizaron no dudé en preguntar por un vuelo para mí. En seguida subimos de nuevo y pudimos despegar aún con viento y disfrutar de una ladera de media hora con unas vistas preciosas al atardecer. Qué lujo poder relajarse de una semana de intenso trabajo de esta manera.
Después de esta pequeña introducción al vuelo en Chile quedé para el siguiente viernes en acompañar a Christian a un curso de Trike algo especial. El reto consistía en averiguar si un Trike de segunda mano era capaz de despegar con un bote inflado desde un lago, y si era posible con dos personas a bordo. Después de un primer intento en solitario del instructor me pidieron a mí ser la primera pasajera ya que era la más ligera. Vaya sensación correr por el agua con un ala con motor en un barquito inflado y elevarse con barco y todo en el aire... Os dejo con los fotos y con el pequeño detalle que allí ahora es la mejor época de vuelo del año con temperaturas de entre 30º y 35º. La próxima vez iré mejor preparada y espero que me quede tiempo para volar de verdad y conocer todos estos fantásticos sitios de los que me han hablado. Feliz Navidad. Gabi
Contacto: Christian Cid (Instructor de ala delta y Trike, Biplazas)
correo: tallerprocid@hotmail.com, móvil: +56 9 986 28028





|